Tras una breve introducción, cada equipo recibe las reglas y su caja de productos botánicos. El reto es ser el primero en identificar correctamente los perfiles aromáticos de algunas de las marcas de ginebra más populares del mundo.
Con la tira olfativa en la mano, van muestra por muestra. Parece sencillo, pero rápido se vuelve un debate entre risas hasta que el equipo decide por unanimidad cuál es cuál.
Se entregan las respuestas y, mientras se cuentan los puntos, sigue la plática. El esfuerzo se premia con otra ronda de gin-tonics.