Los equipos enfrentan una serie de retos oficiales de trabajo en equipo. Ninguno se gana con talento individual: piden comunicarse bien, resolver problemas bajo presión y confiar en los demás.
Cada reto sigue estándares oficiales de competencia. Los resultados que califican pueden enviarse a verificación y publicarse en las tablas de clasificación globales, así que tu organización puede compararse con otras de todo el mundo.
Después de cada reto, el equipo revisa qué pasó y lo aplica en la siguiente ronda.