En China, el dragón es símbolo de buena suerte, poder y sabiduría. La danza del dragón (wǔ lóng) la hace un equipo que mueve en armonía un dragón largo y colorido, imitando su ondular.
Cada equipo diseña y construye su propio dragón chino. Luego, con instrumentos musicales, compone una partitura y ensaya su rutina.
Al final todos presentan su danza y se dan puntos por creatividad, ejecución y trabajo en equipo. Si el grupo se anima, puede presentarla en público para reunir fondos para una causa.