Cada equipo recibe una tablet con una plantilla lista: bandas sonoras, espacios para video y un área para el guion. Con utilería y un facilitador al lado, planean, graban y editan su trailer contra reloj.
La IA entra en cada etapa: ayuda a escribir el guion, genera la voz en off, acelera la edición y resuelve los gráficos del póster.
Al final se proyectan todos los trailers frente al grupo, y el mensaje de la empresa se queda porque lo contaron ellos mismos.