Cada equipo tiene su propia sala privada dentro de la videoconferencia. En cada puerta, solo uno de los integrantes la ve en pantalla. Los demás tienen tarjetas con pistas para abrirla.
Quien ve la puerta tiene que describir con claridad lo que ve. El resto escucha, pregunta lo correcto y junta las piezas hasta resolver el enigma.
Al abrir una puerta pasan al siguiente nivel, hasta liberar al joven, encarcelado por error. Una pantalla principal va mostrando los puntajes de todos, y la competencia se calienta.