Es la versión navideña de Beat the Box, con acertijos de temática de Navidad. Lo único útil en la sala son las cajas de aluminio cerradas de cada equipo, y el primer reto es abrirlas.
Adentro hay estuches con códigos y misterios por resolver. En el último aparecen letras que, en el orden correcto, forman una frase y revelan el código.
Pero ningún equipo lo logra solo: al final todos juntan sus pistas para detener el reloj. Encaja bien en la fiesta de Navidad de la empresa.