Todo arranca con un video: una voz extraña reta a los participantes. Cada equipo tiene enfrente una caja de metal y, adentro, una serie de casos con un misterio por resolver.
Cada caso resuelto acerca al equipo a un código especial. Para ganar hay que meterlo en un candado electrónico de combinación antes de que se acabe el tiempo.
En la recta final ningún equipo puede solo. Tienen que cooperar entre ellos y juntar sus pistas para dar con el código correcto.