Cada equipo recibe una caja de piezas y diseña su propio rally de dominó. En el camino aparecen retos: si los superan, pueden quitar elementos para que el recorrido sea más simple y más veloz. También pueden ignorarlos y usar todas las piezas de la caja.
Esa decisión se toma en equipo y pesa mucho, porque la planeación define el resultado.
Al terminar, cada equipo ve caer los rallys de los demás. Gana el más rápido que cumpla todos los criterios, y puede haber premio al más creativo.