Primero viene el diseño. Con tiempo contado y material limitado, cada equipo resuelve problemas y se pone de acuerdo sobre cómo va a funcionar su tramo.
Luego construyen y prueban. Cada componente se conecta con el siguiente en una serie de causa y efecto, así que cada equipo depende de lo que arme el de al lado.
Al terminar, el primer equipo echa a andar su reacción, que dispara la del siguiente, y así hasta completar una reacción en cadena gigante por toda la sala.