Cada equipo trabaja como proveedor y como cliente al mismo tiempo. Tiene que construir según los requisitos que le piden y, a la vez, pedirle a otros lo que necesita.
Los recursos son pocos, la comunicación tiene barreras y los plazos aprietan. Y el puente tiene que aguantar: un carro grande de control remoto debe cruzarlo con seguridad.
La meta es de todos. Como en una empresa, cada área persigue sus propios objetivos, pero el resultado depende de cómo se entienden entre ellas.