Cada equipo elige un diseño, reúne materiales de construcción y combina lo que sabe hacer cada quien para armar una balsa que navegue. Todo con plazo limitado, así que planear y comunicarse bien no es opcional.
La prueba es en el agua: un lago, una alberca o el mar abierto. Ahí puede tocar una carrera, una regata, una batalla naval o una aventura para rescatar un tesoro hundido.
Y muchas veces el liderazgo y las mejores ideas salen de quien menos esperabas.