Cada equipo recibe un tablero de juego y un juego de cartas. Con eso discute su misión, y luego comparte información y recursos con los demás para planear la serie más creativa con los objetos que tiene.
Cada equipo arma su tramo y lo une con el de los otros. Hay que probar y ajustar hasta que todo quede en sintonía y fluya de principio a fin.
Al final viene la prueba de toda la cadena. Hay suspenso, y si funciona, lo celebran todos juntos.