Cada equipo recibe dos tablets que se conectan entre sí de forma inalámbrica. Así nadie decide solo: cada respuesta se acuerda entre las dos.
El facilitador controla el ritmo. Con un botón, el siguiente reto aparece al mismo tiempo en todas las tablets.
Las pruebas mezclan exámenes de aptitud con retos físicos y mentales, y se eligen según lo que se quiera reforzar: producto, marca u otro objetivo. Funciona igual en una conferencia de día que como entretenimiento de noche.