Arranca con un video. Hace unos meses apareció un virus sintético que acaba con la capacidad de comunicarse y colaborar, y los científicos que buscaban la vacuna se contagiaron. Ya no pueden cooperar, así que cifraron, encerraron y escondieron lo que encontraron.
Para abrir la primera caja, el video manda a los equipos al sitio web del laboratorio. De ahí siguen códigos, más cajas y muestras de ADN que hay que llevar al analizador.
Mientras tanto, una pantalla muestra el virus en vivo bajo el microscopio. Hay que llegar a la vacuna antes de que mute.