One Voice parte de una idea sencilla: todos llevamos una canción dentro. Cada participante trabaja su propia voz y luego el grupo las junta hasta sonar como uno solo.
Si lo quieren, la letra se reescribe para la empresa o su producto, o se compone una canción especial para el evento.
La canción final se puede grabar en un CD para que cada quien se la lleve a casa. Un recuerdo de lo que el equipo logró cantando junto.