Cada equipo recibe una revoltura de piezas y tiene que armar carros de modelo en tiempo récord. La clave está en organizarse como línea de ensamblaje y quitarle segundos a cada vuelta.
Y la presión sube: cada carro tiene su propio estilo, la velocidad se premia en el tablero y un error pequeño te baja de lugar.
Con las rondas cambia el enfoque. Ya no importa solo el tiempo de cada equipo, sino compartir las mejores prácticas entre todos para lograr el mejor tiempo de producción posible.