Los equipos se dividen en subequipos y cada uno construye una parte del F18 siguiendo planos detallados. Todo con materiales reciclables, y todo tiene que encajar al final.
Ya armado, lo decoran con calcomanías y eligen quién será el piloto y quiénes los motores.
Después se alinean en la pista para el espectáculo aéreo. Ahí combinan velocidad, precisión y comunicación para dirigir su avión y coreografiar la exhibición. Si quieres, un dron puede filmar y editar el sobrevuelo.