Los equipos reciben planos detallados y un paquete de materiales. Con eso, y contra el tiempo, construyen un coche de Fórmula Uno casi de tamaño real. Para lograrlo se reparten en subequipos que avanzan en paralelo.
Cuando el coche está listo lo decoran, le ponen su marca y definen una estrategia de carrera.
Luego llega el Gran Premio. Los coches se alinean, ondea la bandera y los equipos corren en relevos para llevarse la victoria.