Solo se necesita Zoom u otra plataforma de videollamadas, una computadora y un celular. Puede participar un equipo pequeño, un departamento o toda la empresa.
Durante el coaching todos se mantienen en silencio, así se evitan los retrasos de la conexión. Y quien se siente incómodo cantando se relaja, porque nadie lo escucha en vivo.
Al terminar, cada persona graba su interpretación final en su teléfono. Después del evento llega la pista con todas las voces mezcladas por un productor profesional, que también puede editarse con las imágenes de Zoom.