Cada equipo es un grupo de elfos, ayudantes de Santa Claus encargados de preparar regalos y decoraciones. La meta es juntar la mayor cantidad de bienes.
La partida se divide en cuatro días de juego. Cada día arranca con los elfos comerciando entre grupos y termina con su regreso a Laponia, donde Santa los recompensa. Para avanzar hay que construir relaciones con otros grupos y conseguir información clave.
Al cierre se revisan las estrategias ganadoras y lo que se puede aplicar al trabajo.