Crime Solvers presenta a los equipos un escenario realista. Su tarea consiste en resolver el crimen filtrando una enorme cantidad de información proporcionada por diversos métodos. Llamadas grabadas al 999, vídeos de la escena del crimen, entrevistas filmadas a sospechosos, fotografías, informes de autopsias, transcripciones, pruebas forenses y mucho más confunden y despistan a los detectives. Parte de la información es vital y parte es engañosa.
Los equipos reúnen las pruebas buscando pistas en el lugar de los hechos mediante técnicas auténticas, como el análisis de huellas dactilares, la cromatografía y la iluminación ultravioleta. Armados con un archivo de información y un iPad, intentan identificar al asesino y el móvil, aportando las pruebas que demuestren su acusación.