Antes del evento, cada participante recibe una lista corta de artículos del hogar que debe tener a la mano. Con eso se juega una serie de desafíos de 60 segundos.
Un facilitador explica cada reto en línea. Después, los equipos se separan en salas virtuales para practicar y repartirse los papeles.
Al final todos vuelven a una sala grande para ver los resultados, y en el camino hay muchas risas.