Los equipos pasan por una serie de retos temáticos sobre inteligencia artificial, ordenados de la A a la Z. Cada uno tiene tiempo límite y pide habilidades distintas, así que en cada ronda destaca alguien diferente.
Al terminar cada reto hay un resumen que aterriza lo aprendido. Hasta quienes ya saben de IA se van con ideas nuevas sobre cómo está cambiando el trabajo.
Hay competencia entre equipos, pero el ambiente termina siendo de colaboración.