El equipo tiene tres vigas, una cuerda y, con suerte, algunas piedras donde apoyarse. Con eso tiene que tender puentes para que todos sus integrantes lleguen a la isla central.
Al principio parece fácil. Pero conforme se acercan, lo que les funcionó antes deja de servir, y el que no se adapta rápido se queda estancado.
Solo colaborando llegan a la isla y abren el tesoro, que guarda una sorpresa.