Frente a cada mesa aparece una pirámide antigua que se va construyendo pieza por pieza. Es realidad aumentada: con una tablet o un smartphone se ve en 3D desde cualquier ángulo.
Para avanzar, los integrantes combinan habilidades. Hay piedras que se deslizan en la pantalla táctil y jeroglíficos codificados que hay que descifrar.
Funciona en una sesión de integración y también en un evento más formal, como una cena.