Todo empieza en la mesa. Los equipos interpretan 8 cartas ilustradas con obstáculos de distinta dificultad y deciden su coreografía: quién va a dónde, cuándo y quién hace qué.
Después pasan a la práctica. Cada persona vuela el dron en algún momento, y el equipo afina sus movimientos antes de la carrera final, que sale de la plataforma de lanzamiento y cruza los 8 obstáculos.
Gana el equipo que usa a todos sus jugadores y coordina mejor sus movimientos.