Cada equipo recibe una bolsa con piezas de madera y planos tridimensionales con varios diseños de juguetes. La idea es montar una línea de producción que funcione, con su propia revisión de calidad.
Los juguetes que pasan la revisión se decoran con los colores de la marca. Después cada equipo inventa un juego educativo con lo que armó.
Cierra con una final informal en el escenario, donde cada equipo presenta su juego y sus creaciones.