Cada equipo recibe sus retos en una tableta y sube ahí sus respuestas, con fotos y videos de lo que logra.
Cada reto superado da artículos para la mochila: alimentos no perecederos y productos de aseo. Pero no basta con juntar cosas. El diseño y lo práctico de la mochila cuentan, y los criterios se dan desde el inicio.
Al final se anuncia al equipo campeón, que gana una donación extra para una causa de B1G1. Todas las mochilas se entregan a un albergue local para personas sin hogar.