Empieza con una lluvia de ideas. Se reparten los roles y cada equipo diseña y construye su estantería.
La mitad pinta el mural que sirve de fondo. La otra mitad toma un taller de decoupage y usa la técnica para convertir los estantes en una obra de arte.
Al terminar, cada equipo explica qué significa su pieza y la dona a una organización local que la necesita. Si quieren, pueden juntar libros antes para entregarla llena y seguir surtiéndola con el tiempo.