Cada equipo vive en su palacio en lo alto del Monte Olimpo, entre las nubes. Su búsqueda: juntar metales preciosos y frutos divinos, hacer amistad con otros dioses y usar su ingenio y encanto para conseguir consejo.
El juego corre en cuatro ciclos y cada uno representa un año. Al inicio del año los equipos intercambian tesoros y al cerrarlo regresan a su morada para recibir recompensas por lo que juntaron.
Aunque es una competencia, les va mejor a los que colaboran y cuidan sus relaciones. Y la información vale oro.