Cae la noche y el camino lleva a una casa en medio del bosque, con música extraña saliendo del sótano. El grupo entra, la puerta se cierra de golpe y quedan atrapados.
Uno del equipo puede hablar con los muertos: es el Susurrador de fantasmas, y los espíritus de cada habitación le imponen tres misiones macabras.
Con el reloj corriendo, los demás revisan cada rincón en busca de pistas que lo guíen. Cada misterio resuelto abre la siguiente habitación, hasta escapar juntos de la casa.