Cae la noche y el grupo cruza la puerta de una casa que se cierra de golpe. Cada equipo recibe una bolsa con utilería tenebrosa y una tablet con una app propia que lo guía por seis cuartos virtuales, cada uno más aterrador que el anterior.
En cada cuarto hay acertijos tipo escape room y fotos temáticas por tomar. Resolver el código abre la siguiente puerta.
El último cuarto es el ático. Ahí tienen que adivinar qué llave tiene el código correcto y ponerla sobre la tabla ouija: o escapan, o se quedan atrapados en la casa para siempre.