Cada equipo recibe un objeto en 3D que funciona como lienzo, pintura blanca y negra y los colores primarios. Antes de pintar repasan lo básico de contraste, estilos artísticos y teoría del color, y cómo cada color se liga a una emoción.
Luego eligen un perfil de cliente y deciden cómo mostrarlo en color. Escogen un estilo, dibujan un boceto y pintan la obra.
Al terminar, el grupo completo recorre las piezas y comenta qué rasgos del cliente se ven en cada una.