Todo empieza con un sorteo. Cada equipo recibe una serie de características nacionales elegidas al azar y, con eso, tiene que imaginar su propio país.
A partir de ahí construyen su identidad de marca nacional: el nombre del país, la bandera, un himno con letra y baile, y los trajes típicos.
El cierre es un espectáculo con mucha energía. Cada nación presenta su identidad con coreografía, banderas, canciones y vestuario frente a los demás.