Cada equipo recibe un guion visual, una cámara digital y utilería. Con eso y mucha imaginación arma una fotohistoria colorida de seis cuadros sobre un tema concreto.
El contenido se ajusta a lo que pida la empresa: temas, personajes, marca, la misión o la historia de un producto. Hace falta ingenio y buen manejo de recursos para lograr cada foto.
El giro llega al final: todos los equipos trabajaron el mismo tema y sus páginas se unen en una sola historia continua. Las historietas pueden imprimirse en tazas o playeras.