La sala está vacía, salvo por unos cajones de embalaje de madera grandes. Cada cajón se despliega en un expositor y adentro viene el tema a resolver, con material de apoyo y accesorios.
Cada equipo tiene que armar sobre ese soporte un expositor que aborde el asunto y muestre su análisis, resultados y recomendaciones. Hay poco tiempo, así que toca improvisar con lo que hay.
Al terminar, cada expositor cobra vida en una presentación en directo frente a todos.