Cada equipo tiene su propio estudio, con todo el equipamiento para filmar, y el reto de rehacer un clásico de Hollywood a su manera.
Primero planean, reparten papeles y ensayan. Pero en cuanto fluyen las ideas pasan al rodaje: alguien actúa, alguien escribe el guion, alguien filma.
Con la película terminada llega la noche de estreno. Se proyectan todas, con cócteles de por medio, y cierra una ceremonia de premios entre risas.